Sectores culturales cuestionan reforma a Ley de Premios Nacionales por falta de consulta previa
Diversas organizaciones, colectivos y personas vinculadas al sector cultural manifestaron su preocupación por la forma en que el Poder Ejecutivo elaboró el proyecto de reforma a la Ley de Premios Nacionales de Cultura, al señalar que la iniciativa fue presentada sin un proceso amplio de consulta con las comunidades artísticas y culturales del país.
Las críticas surgieron luego de que el ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez Vives, compareciera ante la Comisión Permanente Ordinaria de Asuntos Sociales de la Asamblea Legislativa para explicar los alcances de la propuesta impulsada por el Gobierno en el Expediente No. 25.401.
Durante su exposición, el jerarca defendió que la reforma pretende actualizar un sistema de reconocimientos que, según indicó, requiere cambios para responder a las transformaciones del sector cultural costarricense. Entre los objetivos planteados destacan la modernización de los premios, la incorporación de criterios de mayor transparencia y la adaptación de las categorías a las nuevas expresiones artísticas y culturales.
Sin embargo, representantes de organizaciones culturales sostienen que una reforma de esta naturaleza debió surgir de un diálogo amplio con artistas, gestores culturales, académicos, personas galardonadas en ediciones anteriores y otras instancias relacionadas con la política cultural nacional. “Estoy de acuerdo en que los Premios Nacionales necesitan una reforma. Sin embargo, esa reforma debe construirse con la participación del sector artístico y desde una mirada de control ciudadano. No se trata únicamente de cambiar la ley o el reglamento; también se trata de quién fiscaliza su cumplimiento.” declaró Paola Valverde Alier, poeta y gestora cultural miembro del Movimiento Transparencia.
Durante la audiencia legislativa, el ministro Rodríguez defendió que el proyecto busca fortalecer el sistema de premios mediante reglas más claras, procedimientos actualizados y una estructura que refleje la diversidad de las manifestaciones culturales contemporáneas.
Según explicó, la iniciativa pretende que los reconocimientos nacionales mantengan su prestigio y continúen siendo un incentivo para la creación artística y cultural, incorporando mecanismos que favorezcan una mayor transparencia en los procesos de selección.
No obstante, las organizaciones advierten que la ausencia de espacios formales de consulta limita la posibilidad de enriquecer la propuesta con la experiencia acumulada por las distintas disciplinas artísticas y que podrían generarse cambios que no respondan a las necesidades reales del sector.
Para las organizaciones, la cultura requiere políticas públicas elaboradas mediante procesos abiertos, donde exista intercambio de criterios antes de presentar proyectos de ley ante la Asamblea Legislativa. En ese sentido, consideran que el diálogo previo habría permitido identificar posibles vacíos, fortalecer la propuesta y evitar cuestionamientos sobre su legitimidad.
El proyecto continuará ahora su trámite en la Comisión Permanente Ordinaria de Asuntos Sociales, donde las diputaciones podrán recibir audiencias de organizaciones, especialistas y representantes del sector antes de emitir un dictamen.
El debate sobre la reforma de la Ley de Premios Nacionales de Cultura se perfila así como una discusión que trasciende los cambios legales propuestos y pone sobre la mesa una demanda recurrente del sector: que las políticas culturales sean construidas mediante procesos participativos, transparentes y con la inclusión de las voces que diariamente sostienen la creación artística y el patrimonio cultural del país.



