Liberación Nacional descarta apoyar emisión de $13.500 millones en eurobonos y exige una nueva propuesta con mayores controles
San José | Costa Rica.
La posibilidad de que el Gobierno obtenga autorización legislativa para emitir hasta $13.500 millones en eurobonos sufrió un nuevo revés este lunes, luego de que la fracción del Partido Liberación Nacional (PLN) afirmara que no respaldará el proyecto tal y como fue presentado por el Poder Ejecutivo, al considerar que el monto solicitado es excesivo y carece de mecanismos suficientes de control y fiscalización.
El jefe de fracción liberacionista, Álvaro Ramírez, aseguró que existe “cero posibilidad de acuerdo” sobre la iniciativa en sus condiciones actuales, cerrando la puerta a la propuesta gubernamental que pretende autorizar nueve emisiones anuales de $1.500 millones entre 2026 y 2034.
La posición del PLN representa un obstáculo importante para el Ejecutivo, que requiere construir una mayoría en la Asamblea Legislativa para aprobar el financiamiento externo. La iniciativa busca sustituir deuda interna por deuda externa en mejores condiciones financieras y atender vencimientos futuros de obligaciones internacionales.
No obstante, la principal bancada de oposición sostiene que el proyecto no puede convertirse en una autorización abierta para endeudar al país durante varios años sin que el Congreso tenga herramientas de supervisión.
La diputada Ángela Aguilar, integrante de la Comisión de Asuntos Hacendarios, explicó que el PLN trabaja en una contrapropuesta que reduciría el monto autorizado e incorporaría indicadores fiscales y controles técnicos que deban revisarse antes de cada emisión.
Según la legisladora, la intención es garantizar que cada colocación responda a las condiciones económicas del momento y no se convierta en un “cheque en blanco” para cualquier administración. Entre las condiciones planteadas figuran análisis periódicos sobre el comportamiento de la economía nacional e internacional, así como mecanismos de evaluación previos a cada colocación de deuda.
El debate ha generado posiciones encontradas entre el oficialismo y la oposición. Mientras el Gobierno defiende que una autorización de largo plazo brinda estabilidad financiera y mejora las condiciones para acceder a los mercados internacionales, sectores legislativos consideran que un monto tan elevado compromete el margen de maniobra de futuras administraciones y disminuye el control político sobre el endeudamiento público.
Las discusiones se desarrollan en una mesa de trabajo instalada recientemente entre diputados, representantes del Ministerio de Hacienda y autoridades del Banco Central, con el objetivo de aclarar dudas técnicas y explorar un eventual consenso. Sin embargo, las declaraciones del PLN evidencian que las diferencias de fondo persisten.
A estas preocupaciones se suman las advertencias realizadas por especialistas y por la Contraloría General de la República sobre la necesidad de analizar cuidadosamente el nivel de endeudamiento que asumiría el país en los próximos años y sus efectos sobre la sostenibilidad fiscal.
Con la negativa liberacionista, el proyecto entra en una etapa de negociación política en la que el Ejecutivo deberá decidir si acepta modificar el monto solicitado y fortalecer los mecanismos de supervisión para aumentar las posibilidades de aprobación.
Por ahora, la discusión sobre los eurobonos continúa en la Comisión de Asuntos Hacendarios, donde las próximas semanas serán determinantes para conocer si el Gobierno logra construir un acuerdo o si deberá replantear su estrategia de financiamiento internacional.



